Acto final

Este blog nació hace algo más de dos años, con la intención declarada de manifestar la oposición de los que por entonces escribían en él a la cascada de agresiones que estaba sufriendo El Bierzo. Queda tal vez demasiado tremendista lo de “agresiones”, pues probablemente nadie  está buscando atacar a este (o cualquier otro) territorio, pero lo cierto es que una cadena de decisiones estaba dinamitando las bases de la vida comarcal.

Tras la efervescencia inicial para luchar, llegó la madurez, y finalmente la distancia, pues como tantos otros antes que este redactor ha habido que irse. La distancia no es el olvido, pero castiga seriamente la dedicación. Ya no es posible estar atento al último detalle, al pequeño gesto que delata una estrategia de más envergadura. Y si no es posible eso, no hay nada que añadir. Es hora, por tanto, de cerrar esta ventana de discusiones.

Cabe agradecer a quienes han leído, escrito y discutido, a quienes han comprendido y a quienes no. Sólo cabe seguir luchando, e intentando abrir los ojos a quienes no ven el contexto. Aun hoy habrá quien sostenga que retornarán los buenos tiempos, que esto es un ciclo y que se volverá a subir. ¡Ah, los buenos viejos tiempos!

No caigamos en el pesimismo, porque tampoco es el fin de la comarca. Sí lo es para un cierto estado de cosas que ya no puede sostenerse ¿Qué pasará con los prestidigitadores que han venido desangrándonos? ¿Encontrarán un nuevo filón? ¿Encontraremos una forma de volver a prosperar? ¿Cómo será el futuro? Imposible saberlo, evidentemente, y difícil intuir cómo vamos a reconstruirnos. La reacción de quienes se están viendo desplazados de sus posiciones de privilegio está siendo muy dura contra las fuerzas emergentes, pero lo cierto es que las condiciones que van a permitir profundos cambios están ahí, a pesar de las tenaces resistencias. Y aunque este sea un acto final en esta tribuna, seguiré atento a la marcha de los tiempos.

Ha sido un placer.