Respuesta “off media”

He recibido una observación “off media” que no puedo dejar sin respuesta. Sí, sí, es un mal precedente contestar una observación que no figura entre los comentarios del blog, pero es que es una cuestión interesante. ¿Por qué es una mala idea deshacer la Fundación y por qué fue buena constituirla? O dicho de otra forma, ¿por qué el ínclito señor Fernández está equivocado? Al hilo de eso, también hay que explicar por qué estoy diciendo que el proyecto ya está liquidado, cuando tantas y tan autorizadas voces afirman todo lo contrario.

Empezando por el final, convendremos en que la Fundación Ciudad de la Energía pretendía poner en marcha un proyecto científico, técnico y cultural bastante ambicioso. Tenía que serlo, debía ser ambicioso e innovador, porque la competencia en esos terrenos es a escala global, como ya expuse aquí en diciembre pasado. Lamentablemente, eso murió al cambiar la dirección. Los aplaudidos recortes del nuevo director, que acusó hasta al CSIC de ser una cueva de ladrones, no son más que reducciones del alcance. Es verdad que saldrá más barato, pero no será el mismo proyecto: desde una perspectiva técnica, el programa de captura y almacenamiento ha pasado de ser pionero a escala mundial a ser prescindible; el museo ha pasado de poder ser una referencia en Europa a un desastre sin paliativos.

Y yendo a lo segundo, qué duda cabe de que la idea de eliminar instituciones y organizaciones aparentemente superfluas es atractiva si nos interesa mejorar la eficiencia. Intuitivamente, al haber menos elementos autónomos parece que se reducirá la burocracia. Sin embargo, esto es una falacia que merece una pequeña reflexión. Lo cierto es que la realidad es cada vez más compleja, y las soluciones a los problemas requieren cada vez de una mayor atención a detalles cada vez más específicos; por esa razón, las organizaciones (y no sólo la Administración) tienden a generar unidades más próximas al territorio.

La centralización conduce a perder conexión con los ciudadanos, a dar respuestas estandarizadas cuando se pide personalización. Así, lo que termina pasando es que la acción pública es menos eficaz, y por supuesto mucho menos eficiente. La consecuencia más importante es que se genera más burocracia, dado que hay que atender las consecuencias de esa falta de eficacia, y no hay nada tan farragoso como los procedimientos de corrección. Así pues, eliminar la Fundación implicará peores resultados a largo plazo y más burocracia, pero como detalle perverso hay que constatar que se pierde a escala local y aumenta en los centros decisionales; dicho de otra forma, se destruye empleo en Ponferrada y se crea en Madrid. Bonito resultado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s